Nos preguntamos como se hace un truco de magia y cuando sentimos la magia de abrir un paquete de figuritas no nos sentimos magos... El aire de la capital pesa el doble del aire normal. Pues en esa mezcla de edificios, humo y sudor de tanto correr... todo termina agotando.
A veces me pregunto por que todas las remiserias te dicen siempre 5, 10 o 15 minutos de demora... sabrán ellos que los minutos de remiseria son el doble de minutos en el mundo de los humanos.
Nos declaramos ser lo que no somos, por que yo soy si hay otros. El mundo gira, el café se agota en las tazas de los bares de microcentro. El flaco dice dale gracias por estar, mientras el subte se llena, los blackberry's twittean en la combinación con la linea B.
Tapamos el opi con el pie al salir del recreo y ganamos un ojito de gato sin quedi... subimos la escalera, el aire caliente se hace fresco... los lentes son para el sol y para la gente que me da asco. El mismo asco de fito, la misma pena de Galasso... luego de la entrevista, viaje de vuelta y esperar que la selección me convoque a jugar mi mejor partido.
No me voy a negar a quedarme en el banco como Tevez, prefiero jugar bien como el Diego con la casaca que corresponda, no como Lio que defiende la que no pesa...
Combino la linea, sube una mujer con aspecto de gimnasio... música electronica en sus auriculares, escote para infartar a un anciano, cara de trola fina... aquella que la muestra pero no la vende... al lado, un gordo haciéndole una radiografía, me tengo que bajar... por suerte sigo con vida... luego me entero que en ese vagón se ahogaron con la baba del gordo.
Salgo con ganas de jugar al ring raje con la casa rosada... salir corriendo por paseo colon, subirme a bondi a cagarme de calor, y mirar pájaros en los ángulos y puntas de los edificios... a los detalles del edificio de la facultad de ingeniería... y a la gente funcional.
Por eso al abrir el paquete, se va la magia y las figuritas, se repiten... sin llenar el álbum.